Aumento al salario mínimo afectará al 99% de micros y pequeñas empresas – El Sol de Puebla

El incremento del 20 por ciento al salario mínimo que se dio en este 2024, de 207.44 a 248.93 pesos diarios, afectará al 99.2 por ciento de las empresas del estado de Puebla, pues corresponde a micros y pequeños establecimientos que no generan grandes márgenes de ganancia para cubrir en su totalidad este gasto fijo, por lo que verán comprometida su estabilidad financiera.

Algunos negocios de este tipo corren el riesgo de cerrar, por lo que su única alternativa para subsistir sería incrementar el costo de sus productos o servicios para mantener un equilibrio entre las obligaciones patronales y ganancias. Además, será importante que diseñen una estrategia para sufrir el menor impacto posible, como puede ser optimizar sus procesos e implementar herramientas tecnológicas que les permitan reducir costos.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en la entidad existen 344 mil 346 establecimientos formales en funcionamiento, de los cuales, 341 mil 692 pertenecen a este sector vulnerable, que se caracteriza por emplear de uno a 50 colaboradores.

Raymundo Tenorio Aguilar, profesor emérito del Tecnológico de Monterrey, explica que este tipo de compañías son las que más resienten los efectos de un aumento salarial, pues eleva sus costos fijos hasta en un 70 por ciento, a lo cual se le suman los impuestos, rentas, servicios y cuotas patronales al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Estas empresas tienen una estructura débil y de alto riesgo. Por ello, es que este incremento salarial les pega. En las medianas y grandes el tema es otro, pues tienen una mayor estabilidad y ahí casi nadie paga los mínimos”, indica.

Respecto a los sectores productivos que van a resentir en mayor medida el impacto financiero, César González Morales, presidente local de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope), comenta que estos serán el comercio y los servicios, debido a que son actividades que generan menos ingresos en la entidad, por lo que cualquier aumento que vaya directo a sus gastos fijos, les causa un desajuste en sus finanzas.

Por mencionar algunos ejemplos, se encuentran también las tiendas de abarrotes, papelerías, tlapalerías, establecimientos que venden ropa o zapatos, restaurantes y hoteles. “En términos generales, habrá unos sectores más afectados que otros. No es lo mismo hablar de una pequeña empresa industrial, que de cierta manera aguanta más a los cambios externos, que un pequeño comercio”, subraya.

En diciembre de 2023, el Consejo de Representantes de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami) aprobó un aumento del 20 por ciento para el año 2024, por lo que el Salario Mínimo General pasó de 207.44 a 248.93 pesos diarios, es decir, alcanzó los 7 mil 468 pesos mensuales.

El 20% de las empresas podrían cerrar

Desde la perspectiva de Héctor Alberto Sánchez Morales, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), de las 341 mil 692 micros y pequeñas empresas que existen en la entidad, al menos el 20 por ciento, que son 68 mil 338, corren el riesgo de cerrar, de manera temporal o permanente, en el transcurso del 2024, por este aumento al salario mínimo.

Lo anterior debido a que son negocios de reciente creación que no cuentan con una estructura económica estable, por lo que este ajuste en sus gastos fijos alteraría su planeación y administración financiera hasta dejaros sin liquidez. A esto se le suman los riesgos, que de manera natural tienen este tipo de establecimientos al ser nuevos, como es la falta de conocimiento en el mercado, malos manejos y pocos clientes.

“Qué bueno que las condiciones (salariales) mejoran, eso está bien, la cuestión es que este tipo de temas, que regularmente se imponen sin consultar al sector empresarial, traen consecuencias (…) Estoy seguro que al menos el 20 por ciento de estos negocios van a terminar quebrando, ya que no van a poder afrontar este tipo de gastos, será un trancazo para su economía”, advierte.

Ante este panorama que expone el representante de la iniciativa privada, Rubén Alejandro Paredes Castañeda, presidente del Colegio de Economistas del Estado de Puebla, dice que en busca de mantener la rentabilidad de sus respectivos negocios, los empresarios podrían implementar medidas que afectarán al consumidor final.

Una de ellas, y la más importante, es que buscarán aumentar el costo de sus productos y servicios, con el objetivo de mantener un equilibrio entre sus gastos con sus respectivas utilidades. “Para subsistir solo hay dos opciones: subes tus precios o disminuyes tus ganancias. Aquí el objetivo es encontrar un punto de equilibrio. No quedará de otra más que aumentar los costos para seguir siendo rentables, pues necesitas más ingresos para cumplir con todas tus obligaciones”, apunta.

A pesar de los retos, los empresarios cumplirán

Pese a los retos mencionados, los empresarios cumplirán con el incremento debido a que están a favor de mejorar las condiciones laborales de sus colaboradores. Desde la perspectiva de Rubén Furlong Martínez, presidente local de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), un mejor salario se ve reflejado en una mayor productividad, lo cual beneficia a las empresas y a su gente.

“Todos en mayor o en menor medida tenemos claro el reto y vamos a tomar al toro por los cuernos, es decir, enfrentaremos la situación. Ya veremos cómo tomamos fuerzas para mejorar los salarios y que se mejoren las condiciones”, destaca.

Furlong recuerda que desde el año 2016, la organización que representa está comprometida con generar una nueva cultura salarial, con el fin de que los ingresos de las personas sean suficientes para cubrir la línea de bienestar familiar, equivalente a dos canastas alimentarias y no alimentarias.

Esto quiere decir que el ingreso de dos personas empleadas en la formalidad sea suficiente para mantener a una familia promedio mexicana de cuatro integrantes. “A pesar de las difíciles circunstancias y los desafíos que hemos tenido que superar debido a los estragos de la pandemia y los aumentos de costos laborales, nuestra meta de recuperar el poder adquisitivo del salario mínimo general permanece inalterada”, expresa.

Para concluir su intervención, Furlong Martínez recuerda que en la Coparmex han planteado la meta de que en 2026 el salario mínimo cubra la línea de bienestar familiar, sin embargo, para lograrlo será necesario que las empresas generen estrategias que les permitan no verse afectadas con el paso del tiempo.

Optimizar procesos sería una solución

Con el objetivo de que las micros y pequeñas empresas no vean comprometida su estabilidad económica con este y próximos incrementos al salario mínimo, Juan Pablo Cisneros Madrid, presidente local de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco), opina que será importante que se adapten a los cambios y optimicen sus procesos.

Por poner algunos ejemplos, expone que lo ideal será que reduzcan sus costos de operación, maximicen sus rendimientos, implementen herramientas tecnológicas y hagan planeaciones estratégicas al corto, mediado y largo plazo, pues esto les permitirá equilibrar sus gastos fijos con las ganancias. “Nosotros vemos que este ajuste comprometerá muchos márgenes de ganancia en la micro y pequeña empresa. Por ello será importante implementar acciones para optimizar su procesos que les ayude a mantener su estabilidad”, menciona.

Otra opción para hacer frente a dicha problemática es que las autoridades de los tres niveles de gobierno apoyen a los pequeños empresarios con incentivos, condonación de impuestos e incluso con créditos para mejorar y fortalecer su infraestructura.

“Los apoyos son buenos, son necesarios y se agradecerían, pues esto mejoraría las condiciones actuales de este tipo de empresas, que están en constante riesgo ante los cambios. El llamado final es a que las autoridades no dejen solo al sector empresarial”, concluye.

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