Bautismo católico, seis datos que seguro no conocías de este rito religioso – El Sol de Puebla

El bautismo es uno de los sacramentos más importantes de la iglesia católica, pues implica la integración de una persona como miembro de este culto religioso, incluso en el mes de enero existe una celebración enfocada a este evento recibido por el propio Jesús, pero no sólo implica untarle algunos aceites en la frente y mojar la cabeza de quien lo recibe, sino que existen más detalles detrás.

Y es que si bien estos acontecimientos sólo son vistos como el momento adecuado para disfrutar de una fiesta con la familia y amigos, su significado en la parte espiritual es más profundo, por lo que si te habías cuestionado detalles de este rito de la iglesia de Roma ya sea porque próximamente un ser querido lo recibirá o simplemente por curiosidad, aquí te compartimos algunos datos.

¿Qué es el bautismo?

Para la iglesia el bautismo es considerado como la puerta para los otros sacramentos, pues de acuerdo con la enseñanza del catecismo redactada en el año 1213, es por medio de este que “somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión”..

Otro dato a considerar es que como se mencionó al principio de esta nota, el propio Jesús fue bautizado, esto pese a que por su calidad de “Rey de reyes, Dios-Hombre y el Todopoderoso” no tenia la necesidad de cumplir con este sacramento, “Él es la salvación y Él mismo no la necesita”, pues incluso en la Cruz, la sangre y el agua que brotaban de su costado son parte del bautismo y la eucaristía, mismos que dan vida nueva.

Un detalle que pocos contemplan es que este suceso recibe varios nombres, esto debido a que bautizar proviene del griego baptizein que significa “sumergir” o “introducir dentro del agua” y en cuanto a símbolos se refiere este acto implica “sepultar al catecúmeno en la muerte de Cristo, de donde sale por la resurrección con Él”, por lo que también es llamado “baño de regeneración y de renovación del Espíritu Santo” e incluso “iluminación”.

Aunque no en una ceremonia como la ocurrida la primera vez, las promesas de este sacramento se renuevan cada año, pues en quienes lo reciben la fe debe crecer, por lo que el momento idóneo para que esto se dé es la llamada vigilia pascual, pues de acuerdo con el mismo catecismo “La preparación al Bautismo sólo conduce al umbral de la vida nueva”, por lo que este asegura la promesa de salvación.

Algo que pocos saben es que un no bautizado también puede bautizar, pues de acuerdo con el catecismo son considerados ministros ordinarios del Bautismo son el obispo y el presbítero e incluso en la Iglesia latina es considerado el diácono, pero cuando es un caso extraordinario cualquier persona puede bautizar sólo con tener la intención requerida, además de hacer uso de la fórmula bautismal trinitaria.

Finalmente, el bautismo es un sello único y permanente, incluso recibe la clasificación de “sello espiritual indeleble”, pues incluso pese a la existencia de cualquier pecado este permanece en la persona, pues lo único que esto impide es que se den frutos de salvación, pues todos los bautizados tienen la misión de ñde difundir la Buena Nueva de Jesucristo.

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