Esta semana se cumplieron 9 años de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, uno de los casos más crudos en la historia reciente del país, uno de esos casos como el de la masacre de Tlatelolco, que se quedan grabados en la memoria colectiva de la ciudadanía durante generaciones, Ayotzinapa con el devenir del tiempo se ha ido convirtiendo en una crisis transexenal, si bien el siniestro ocurrió en el sexenio de Enrique Peña Nieto, el actual Presidente Andrés Manuel López obrador cuando candidato, prometió investigar y esclarecer los hechos ocurridos el 26 de septiembre del 2014 en Iguala Guerrero, sin embargo tras 5 años de investigación, contrario a contar con más evidencias que nos permitan esclarecer lo sucedido nos encontramos con más dudas, y con la sucesión presidencial a 8 meses, parece ser que el actual presidente pasará a la historia respecto a este caso igual que Peña Nieto, sin verdad y sin justicia.
El contexto de esto son porsupuesto los reclamos hacia el inquilino de Palacio Nacional, pero vale la pena resaltar de donde vienen esos reclamos, pues no vienen en esta ocasión del “conservadurismo opositor que quiere recuperar sus privilegios” o de los “venales medios de comunicación”, sino de los padres de familia de los desaparecidos, quienes acusan al hoy presidente de haber lucrado con su dolor, prometiendo una justicia que no llega y peor aún, ofreciendo una verdad que se parece demasiado a la ofrecida en el sexenio anterior, esto con la grave adición de señalamientos a este gobierno de encubrir a nuestras fuerzas armadas, pero ¿Qué papel juega el ejército en todo esto?
Para nadie es un secreto las altas sospechas y testimonios que acusan al ejército de haber participado en los eventos suscitados en la normal rural de Ayotzinapa, ante esto, cabe resaltar que tanto soldados, generales y demás miembros de nuestras fuerzas castrenses, son figuras transexenales, es decir, no culminan su periodo de funciones igual o a la par de un gobierno, sino que permanecen activos durante varias administraciones y muchos de los señalados en la desaparición de los 43 normalistas, hoy laboran con la actual administración, si a esto le sumamos que la cuarta transformación, en buena medida ha recargado su administración en el ejército otorgándoles el control del AIFA, Dos Bocas, el metro de la CDMX, la distribución de vacunas contra el COVID, la construcción de los Bancos del Bienestar, el espacio aéreo, aduanas, Tren Maya entre muchas otras cosas más, es entendible que este gobierno opte por proteger a la milicia, pues un golpe de la magnitud del caso Ayotzinapa hacia ellos, es un golpe hacia el gobierno también.
Pero volviendo con el reclamo de los padres de los 43 normalistas desaparecidos, la situación subió de tono esta semana cuando se reunieron con el Subsecretario de Derechos Humanos y Ex Comisionado de la Verdad del caso Ayotzinapa Alejandro Encinas, y la Secretaría de Gobernación Luisa María Alcalde, una vez terminada la reunión el abogado de los padres, Vidulfo Rosales Sierra, comparó las investigaciones de este gobierno con los resultados arrojados por la verdad histórica de Peña Nieto, verdad histórica por la cual, este gobierno encarcelo a Jesús Murillo Karam Ex Procurador General de la República.
El abogado Rosales también relata que los padres en dicha reunión, recibieron el segundo informe sobre el caso de este gobierno, lo leyeron, pero no lo aceptaron y lo dejaron sobre la mesa. Razón por la que viendo el enojo y anticipando el reclamo, el gobierno humanista y cercano al pueblo mandó amurallar Palacio Nacional, pues durante la noche del lunes se vio a trabajadores levantando y soldando vallas metálicas y el día martes, se llevó a cabo la marcha por los 43 normalistas, la semana terminó con el Presidente la República reprochando el enojo de los padres de los estudiantes desaparecidos, señalando a los medios de comunicación por difundir la noticia y defendiendo al ejército, mencionando que no puede asegurar que Ayotzinapa fuera el estado ni los militares, solo hay un problema con esto, que hizo campaña durante años asegurando que tenía las pruebas de que Ayotzinapa ¡Fue el Estado y fueron los Militares!
Con los comicios del 2024 y la sucesión presidencial a la vuelta de la esquina, debemos entender que este sexenio ya termino y aunque prometen que la verdad saldrá antes de que la actual administración salga, es ilógico pensar que lo que no pudieron realizar durante 5 años, lo van a hacer en 8 meses que les queda de mandato, por lo que la crisis transexenal y la lucha por hallar la verdad detrás del caso Ayotzinapa, será uno de los grandes pendientes de este sexenio y una de las grandes asignaturas de quien quiera que gane el 2024.