A solo dos días de la celebración de la marcha del gobernador Miguel Barbosa Huerta y la dirigencia estatal de Morena para apoyar al presidente López Obrador y la 4T, está claro qué grupo de aspirantes a la gubernatura acompañará al mandatario estatal y qué grupo no lo hará.
Ahí estarán, en primera línea del contingente, Olivia Salomón Vibaldo, Sergio Salomón Céspedes Peregrina y José Antonio Martínez García, junto con la presidenta estatal del partido, Olga Romero Garci-Crespo.
Quien no asistirá para sumarse a la caminata, por ninguna circunstancia, será Ignacio Mier Velazco, lo que significa descartar también a los integrantes del recién creado Grupo Obradorista Puebla, entre quienes se encuentran Claudia Rivera Vivanco, Iván Herrera Villagómez y David Méndez Márquez.
Esos dos grupos son como el agua y el aceite en Morena.
Ambos pelean en la sucesión de Miguel Barbosa y son, como ha quedado en evidencia, antagónicos.
Del tercero en discordia, sin embargo, poco se sabe.
¿Qué papel jugará Alejandro Armenta Mier en la marcha del domingo, del Gallito al zócalo de la ciudad?
El senador ha anunciado que se sumará a la caminata, lo cual no sorprende dada la estrategia de intento de reconciliación con Barbosa que emprendió desde finales del año pasado.
La expectativa radica en saber qué lugar se le obsequiará en el contingente.
¿Qué hará Romero Garci-Crespo con Armenta?
¿Le dará el mismo trato al senador que al presidente del Congreso y a los dos integrantes del gabinete que, en teoría, buscan la gubernatura igual que él?
¿Le guardará un lugar hasta enfrente, para que López Obrador lo vea cuando revise las fotos y los videos de sus aliados poblanos?
Y si no lo hace así, ¿cómo reaccionará el senador, que no quiere tener ningún tipo de confrontación con el mandatario estatal, ante el riesgo de que lo vete, de la misma forma que lo hará con ‘Nacho’ Mier?
Todas son dudas que habrán de encontrar respuesta hasta el domingo.
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El edil Eduardo Rivera Pérez y el diputado Eduardo Alcántara Montiel, ambos emanados del PAN, coincidieron en un asunto (aunque usted no lo crea): la importancia de reforzar reglamentos y leyes para impedir que resulten intoxicadas personas inocentes por el consumo de alcohol adulterado, como presuntamente ocurrió en una fiesta privada de la colonia San Manuel hace un mes.
Antes de terminar el año, el cabildo de Puebla votará por modificaciones al Código Reglamentario Municipal (Coremun) para regular los eventos con venta de bebidas alcohólicas en salones sociales y prohibir que menores de edad tengan acceso a los mismos, adelantó el presidente municipal.
Mientras, en la sesión ordinaria de ayer, el legislador local propuso adicionar un capítulo al Código Penal denominado “Delitos contra la salud en su modalidad de venta y consumo ilegal de bebidas alcohólicas”, así como agregar los artículos 459 BIS y 459 QUATER.
Según la propuesta, cometerán el delito contra la salud en la modalidad de venta y consumo de ilegal de bebidas alcohólicas las personas que vendan alcohol sin permisos, los funcionarios que sean omisos de los reportes que reciban en la materia y quienes consuman las bebidas en lugares prohibidos.
Bien por los dos.
El problema, sin embargo, no se resolverá solo con endurecer los textos legales.
Lo sencillo es modificar leyes y reglamentos, lo difícil es crear el andamiaje institucional que permita hacer revisiones eficaces de su cumplimiento.
Mientras no haya con qué llevar a cabo esa labor, el operativo, la inspección física, las iniciativas de Eduardo Rivera y Eduardo Alcántara quedarán en buenas intenciones y nada más.